Trabajo remoto


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Trabajo remoto: los pros y los contras de una práctica que viene ganando terreno

Directivos y empleados de Tienda Nube -la primera App de plataformas de ecommerce en toda Latinoamérica- comparten sus experiencias en relación al trabajo a distancia.

Con la revolución industrial, los artesanos que trabajaban en sus casas o en pequeños talleres cerca de las mismas comenzaron a viajar hasta la fábrica donde pasaban el día lejos de sus hogares. En contraposición, hoy va tomando fuerza el trabajo a distancia o home office que, junto con el “nesting” -o la tendencia a hacer programa “en el nido” en vez de salir de fiesta todo el fin de semana-, se suma a la revalorización de quedarse en casa.

Por supuesto que no se trata de convertirnos en cavernícolas, sino que esto es posible gracias a los avances de la tecnología que permiten trabajar en plataformas colaborativas, hacer videoconferencias entre varias personas que están en distintos países y -hablando de nesting-, quedarse en casa disfrutando de la música o las series en Spotify, Netflix o similares y siempre conectados a través del smartphone.

Este “quedarse en casa” para trabajar implica, sin duda, grandes cambios de paradigmas tanto para los trabajadores como para las empresas que incluyen esta práctica que da por tierra con características que antes estaban indefectiblemente asociadas a la idea de “estar trabajando”: ir a la oficina, llegar con un atuendo adecuado, cumplir un horario, no hacer dentro de ese horario actividades personales, entre otros.

Trabajar a unos metros de la cama, en horarios muy flexibles que se ordenan alrededor de alguna videoconferencia o a gusto del trabajador, e intercalar durante el día períodos dedicados a lo personal con otros de concentración en lo laboral puede sonar disruptivo para quienes se aferran a estilos más tradicionales.

Y si bien en la Argentina el trabajo remoto todavía no es moneda tan corriente, en cinco años pasaron del 2 al 16% las empresas que ofrecen esta modalidad de trabajo, según el International Business Report de la consultora Grant Thornton. Por eso, conocer la experiencia en primera persona de directivos e integrantes de un equipo que trabaja en relación de dependencia pero haciendo trabajo remoto puede ser muy útil para conocer los pros, los contras y las cuestiones a las que debemos estar atentos al implementar el home office.

En Tienda Nube, la primera App de plataformas de ecommerce en toda Latinoamérica, trabajan y se adaptan a esta dinámica enfrentando los desafíos que implica y sacando el mayor partido posible de sus beneficios:

Alejandro Vázquez, Co-fundador y CSO de Tienda Nube, señala que el mayor desafío es diseñar procesos de comunicación y trabajo que no requieran la presencia física de las personas. Esto incluye también asegurarse de que existan espacios informales donde las personas también puedan interactuar.

Nicolás Loreti, CFO de Tienda Nube, puntualiza: “Mantener a todos en la misma conversación es algo que suena fácil pero no es trivial. Muchas veces hay contactos y charlas informales donde se maduran ciertas ideas y las personas que se encuentran de forma remota no reciben. En esos casos hay que estar muy atentos a tomar notas para después transmitir eso a través de canales formales para que todos mantengamos un contexto similar”.

Según sus directivos, Tienda Nube ofrece la posibilidad de trabajo remoto para sumar el mejor talento al equipo, sin necesidad de que se encuentre en Buenos Aires o São Paulo, donde tiene sus oficinas.

“También lo hacemos porque nos permite ser más productivos: el tiempo que las personas pierden viajando es ridículo y hace que no podamos aprovechar nuestras horas al máximo. Además, ganamos mucha flexibilidad. Por ejemplo, gracias a esta posibilidad, hoy un corte de luz o un paro de transporte público no afecta el trabajo”, señala Vázquez.

Para mantener una buena dinámica de trabajo remoto, desde Tienda Nube comentan que hay que estar atentos a las prácticas que son positivas y las que suponen obstáculos:

Positivas

Negativas

  • Tener reglas claras para cada canal de comunicación (en qué situación usar email, chat, teléfono).

 

  • Usar una herramienta para agendar reuniones/actividades y dar visibilidad para todo el equipo sobre esa agenda.

 

  • Tener un espacio de trabajo cómodo (mesa, silla, etc.), donde no haya interrupciones para poder concentrarse o tener una reunión, y una excelente conexión a Internet.

 

  • Uso de herramientas de altísimo nivel, contar con una (o más) conexión muy sólida de internet, metodología clara sobre cómo trabajar y uso de canales internos para comunicarse. 

 

 

  • Trabajar desde la cama con el pijama. Hay que crearse la rutina como si uno fuera a la oficina.

 

  • No separar los momentos de trabajo con otros momentos del día a día. Si bien un startup demanda un ritmo de trabajo por encima de la media, es importante saber separar cada momento del día.

 

  • No tener un espacio claro de trabajo diferenciado del resto de tu casa, no aislarte de distracciones mientras estás trabajando.

 

 

 

Una persona que trabaja remoto debería tener, según Vázquez y Loreti, las siguientes características:

  • Ser organizada y disciplinada para hacer buen uso de su tiempo.
  • Contar con excelente capacidad de comunicación para relacionarse con las personas por escrito y oralmente, logrando suplir las deficiencias que implica utilizar canales que no son conversaciones cara a cara.
  • Estar orientada a resultados y muy comprometida, enfocada en el valor y trabajo que genera, no en cumplir horas.
  • Ser proactiva para mejorar problemas de comunicación o de procesos que resulten de estar trabajando de manera remota.

“Pero la realidad es que esas características son las mismas que buscamos en las personas que pueden ir a la oficina todos los días”, reconoce Vázquez, de modo que podrían plantearse como competencias necesarias en un trabajador del Siglo XXI, sobre todo si se desempeña en start ups tecnológicas.

Iván Kljenak es Product Engineer en Tienda Nube y trabaja desde Viena (Austria), Nicolás Engler se desempeña como User Interface Developer desde Esperanza (Santa Fe) y Laura Esper trabaja como Performance Marketer, hoy haciendo algunos días de home office desde Buenos Aires, pero con una experiencia totalmente remota mientras vivió en Seattle (Washington, EE.UU). Iván y Laura eligieron la experiencia de teletrabajar para Tienda Nube con el objetivo de llevar adelante proyectos que implicaban vivir en otro país. Nicolás, porque está acostumbrado al estilo de vida del interior y no lo cambia por nada.

Y hablando de “lo mejor” y “lo peor” del trabajo remoto, los tres empleados de Tienda Nube llegaron a las siguientes conclusiones:

Lo mejor

Lo peor

  • La libertad para concretar algunas ideas que van en paralelo a la vida laboral.
  • Flexibilidad total y para trabajar desde cualquier lugar y en horarios poco habituales.
  • Condiciones óptimas de trabajo.
  • Sensación de soledad por no compartir un ambiente común con los compañeros de trabajo.
  • La línea borrosa del “horario de trabajo” que a veces lleva a no poder cortar para disfrutar otras cosas.

Tanto Iván como Nicolás y Laura recomendarían a otros el teletrabajo:

“Porque estoy contento de poder seguir trabajando mientras estudio afuera. Me alegra que el trabajo no sea un impedimento para alcanzar otros objetivos también”, dice Iván.

“Lo recomendaría por los motivos clásicos de no perder tiempo en viajar, evitar el estrés de ir y venir, estar en casa para recibir el pedido del súper, etc. Pero también porque el hecho de estar trabajando en tu casa (o en cualquier otra parte) te exige que tomes ownership completa de tus tareas. Estás solo con tu computadora y lo que hagas o dejes de hacer depende de vos. También pienso que no es para todos, siempre va a depender de la persona y de su capacidad de autogestionarse”, señala Laura.

Y Nicolás lo plantea así: “Si bien creo que no todos están hechos para trabajar de forma remota (cada persona tiene una dinámica de trabajo diferente), me parece que es una experiencia que todos deberían probar. Algunos quizás encuentra un balance entre remote e in-house (por ejemplo, 3 días de remote, 2 días in-house)”.

Y si bien hoy en día no muchas empresas ofrecen esta posibilidad, los tres empleados encuentran motivos por los que resulta posible en Tienda Nube:

Para Iván, en Tienda Nube es posible “Porque se tiene en cuenta las necesidades personales de los empleados para que el trabajo no sea una imposición sino una experiencia motivacional todos los días. Porque se entiende que quizás un horario fijo de oficina no es la mejor manera de aprovechar la productividad de cada uno y porque se hace un esfuerzo para acomodar las cosas a la conveniencia de todos, incluso más allá de estar en husos horarios distintos”.

Nicolás cree que “Tienda Nube entiende la importancia de poner cuestiones como optimización del lugar de trabajo y comodidad de sus empleados por encima de todo porque esto se traduce en mayor productividad y proactividad”.

Por su parte, Laura considera que funciona porque el equipo está compuesto por profesionales muy comprometidos y responsables: “Sabemos que no estamos acá solo para cumplir horas sino para agregar valor con nuestro trabajo, entonces no resulta importante desde dónde trabajás o a qué hora, lo importante es el resultado de lo que hacemos.

Finalmente, como dice Vázquez, sin duda el trabajo remoto implica un desafío cultural muy grande para el cual muchas personas –empleados y empleadores- todavía no están preparadas y va a llevar tiempo asimilar que se puede ser mucho más productivo con esta dinámica de trabajo. Seguramente, la tendencia del trabajo remoto seguirá creciendo y poco a poco llegará a ser una práctica habitual en las empresas. Lo importante es ir preparando el terreno para que cada vez más empresas puedan implementarlo, a través de un trabajo responsable y con objetivos claros, tomando como ejemplo a quienes ya lo tienen incorporado como parte de la dinámica del trabajo diario.

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